Nos Presentamos

Gus

“Haciendo tic tac con los momentos que componen un día monótono, Desperdicias y consumes las horas de un modo desconsiderado, Dando vueltas en un pedazo de tierra en tu ciudad, Esperando por alguien o algo que te muestre el camino”.

Es el inicio del célebre tema “Times” de Pink Floyd del álbum The Dark Side of the Moon.

La letra de este tema me movilizó para, por fin, decidirme que era tiempo de viajar. Sin más excusas. Sin más miedos. Qué es lo mismo que hacer y poner en práctica lo que deseaba, e imaginaba desde chico como una ilusión.

Cuando era adolescente, viajando con un amigo -Jorge- y por entonces sacerdote (se enamoró y dejó los hábitos, supongo que siguió con Dios), me dijo “viajar es como estar en ningún lugar”. No sé por qué -y no lo hable con mi psicóloga- eso me fascinó, tal es así que recuerdo patente ese momento. A esa frase le agregaría que viajar es poder estar en muchos lugares y sentirse de alguna forma parte de ellos. De ser tan diversos como los lugares que visitamos. No sé si hay un gen viajero, pero creo que la vivencia de viajar -con toda la carga que esto conlleva- es una de las mejores cosas que podamos hacer durante la vida. Y en mi caso junto a Ana poder transmitirle ese “gen” adquirido a nuestra pequeña Ekaterina, es lo más maravilloso que podemos hacer en este momento.

Ana

Nací y crecí en Los Cardales, un pequeño pueblo de la Provincia de Buenos Aires pero recuerdo que desde mis 8 años anhelaba vivir en otro lugar… No porque no me gustara sino porque siempre fui de aburrirme enseguida de lo que hacía o veía. Recuerdo que había un libro en casa que mi papá había comprado y se llamaba “Mundos extraños, lugares asombroso” y no me cansaba de agregar en mi lista mental aquellos lugares que quería conocer.

Durante mi infancia y adolescencia  intenté matar mi aburrimiento con diferentes actividades y después de tantos intentos, además de descubrir que era malisima en los deportes, a los veintepico descubrí que había algo que aunque pasara tiempo haciendolo no me aburría: viajar, bailar y fotografiar. 

Para ese entonces ya casi estaba graduada, con trabajo fijo, en pareja, auto propio, casa y dos perros. Por mucho tiempo me había olvidado de esos  “lugares asombrosos” que decía que quería conocer.

Pero hubo un click. O mejor dicho varios.  No fue fácil poner en pausa todo eso que había construido hasta el momento para dedicarme solo a concretar mi deseo, solo yo y mi mochila.

Tuve etapas de viajar sola, con amigos, en pareja y ahora comenzaré una nueva viajando con el hombre que bancó todos mis estadíos y nuestra hija Ekaterina a quien espero, podamos mostrarle lo bello del mundo y ayudarla a comprender lo no tan bello. 

Los opuestos se atraen 

Nos conocimos en el 2004 en Los Cardales mientras hacíamos un programa de radio. Diferencias? Si, muchisimas! Pero esa es nuestra mejor característica. Aunque hubo una etapa en donde no pudimos con nosotros mismos, internamente nunca nos abandonamos y como dice una frase dando vueltas por ahí…. “Se separaron…Ella tomó el camino de la derecha…Y el hacia la izquierda. Pero se olvidaron de algo… EL MUNDO ES REDONDO”

Y así fue como después de un par de años, el viaje nos reencontró y no solo eso, decidimos tomarnos de la mano para cumplir ese sueño compartido por el cual hasta el momento no nos habíamos animado saltar al mismo tiempo. Pero esta vez no de a dos, sino de a tres.

Ekaterina 

Mis 9 meses 

Desde el viaje en 2018 viví junto a ellos la gran aventura de estar del otro lado del mundo y percibir la empatía de la gente que, aún sin hablar el mismo idioma, nos acompañaron y ayudaron para que yo estuviera bien mientras viajabamos por China, Mongolia y Rusia. 

A mis 5 meses mis papás quisieron hacer un primer viaje conmigo…”corto” me dijeron…y me llevaron 1300 km en auto uniendo Buenos Aires- Santiago de Chile en auto. Y yo me porté de maravillas!

 

Será por toda esta historia que si estoy quieta en casa me empiezo a molestar y lo que me gusta es salir… caminar por El Barrio aunque sea! Pero andar!  

Crecí! Esta soy yo a los 2 añitos.
Pin It