Artículo publicado por @periplonomade en www.argentinosxargentina.ar, la comunidad de viajeros y fotógrafos

Tan solo con mirar esta primera foto entenderán por qué el Parque Provincial Ischigualasto es conocido también como “El Valle de la Luna” y con toda la razón fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Alguien diría que parece de otro planeta, pero por suerte no lo es. Esta belleza sanjuanina lleva gestándose hace más de 220 millones de años, cuando pisamos su suelo estamos pisando sobre la era de los dinosaurios. Admirar esta belleza natural debería ser un paso obligado para quienes visiten este rincón de Argentina.

Paisaje lunar y tierra de dinosaurios.

El Parque ofrece diferentes circuitos que deben hacerse en caravana con vehículo y guía. Durante la visita se van haciendo diferentes paradas donde verán el trabajo y el arte del viento y el agua que dieron forma a estas figuras que hoy son llamadas:  “El Gusano”, “Valle Pintado”, “La Esfinge”, “La Cancha de Bochas”, “El Submarino”, “El Hongo” y las “Barrancas Coloradas”.

¿Qué circuitos se pueden hacer?

Se pueden hacer diferentes circuitos pero además se pueden hacer de dia o las noches de luna llena, altamente recomendado si se coincide con esa etapa lunar. En nuestro caso, aprovechamos que estábamos por trabajo en la ciudad de San Juan (distante 330 km) y alquilamos un auto en la capital y fuimos exclusivamente al Valle de la Luna y como la suerte estaba de nuestro lado y había luna llena, por lo que también lo hicimos de noche.

A continuación te queremos contar nuestra experiencia:

Primero hicimos el Circuito Diurno Tradicional: en la cual se realizan 5 paradas en 40 km  y tiene una duración aproximada de 3 horas. Con un cielo completamente limpio, las formas maravillosas y las explicaciones del guía, hicieron el recorrido único.

Si no dispones de mucho tiempo hay un Circuito Diurno Corto que recorre 30 km y no hace todas las paradas por las geoformas.

A la luz de la luna

Lo más fascinante de este Parque es poder verlo a la luz de la Luna. Sin duda, si podés elegir la fecha de tus vacaciones o viaje chequea el calendario lunar para saber cuando hay luna llena.

A la luz de la luna llena

El recorrido se hace en caravana en auto y debes circular con las luces apagadas. Tal vez, cuando te dicen que debes ir con las luces del auto apagadas pensarás que quedarás estampado en alguna roca, pero no debes preocuparte. En pocos segundos tus ojos se acostumbrarán a la luz de la luna y podrás seguir perfectamente. Bueno, eso se espera. En nuestra caravana alguien dobló en dirección contraria y los de atrás lo siguieron pero los guías saben cómo manejar estos casos de distraídos.

Otro momento mágico es cuando descendemos del auto y caminamos un trayecto completamente a la luz de la luna y tomamos un descanso universal sentados. Recuerdo que una de las consignas de esa noche fue cerrar los ojos y hacer silencio sentados en este suelo prehistórico. Ese “silencio ensordecedor”, como me gusta llamarlo, aun lo tengo guardado como una de las sensaciones maravillosas que me regalan los viajes.

Además, hay otras opciones. Si te gusta caminar podés hacer el Circuito Caminata al Cerro Morado o si te la aventura en dos ruedas podés recorrer 12 km en bicicletas que ofrece el Parque en su Circuito de Mountain Bike.

La naturaleza nos regala una Cancha de Bochas.

En la entrada del Parque también hay un Centro de Interpretación montado por el Museo de Ciencias Naturales de San Juan donde verán réplicas de los fósiles más importantes hallados en el lugar.

Para mayor información y reserva recomendamos, la página web oficial del Parque, o comunicarse al 0264-154570879, con dos días de anticipación a la fecha en la que quiera hacer la excursión y que estará sujeta la realización de la misma a las condiciones climáticas al momento de inicio del paseo.

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